sino dejándole que pruebe, y el individuo no puede ser reemplazado por otro individuo en lo que toca a resolver sobre la propia vida, el propio destino y la felicidad propia.
Pero, ¿por qué no? Una inteligencia preclara no es forzoso que vaya siempre unida a un gran espíritu. Entre los científicos hay bellacos, como en cualquier otro grupo.
Es fácil reconocer si el hombre tiene gusto: la alfombra debe combinar con las cejas.
Debo decir que, según la costumbre de muchos hombres de ley con oficinas en edificios densamente habitados, la puerta tenía varias llaves.
Tengo tantas ganas de agarrarte y decirte que te amo, ¿cuánto tiempo más mi corazón va a estar partido?
Quien todo lo niega, todo lo confiesa
Pero, ¿por qué no? Una inteligencia preclara no es forzoso que vaya siempre unida a un gran espíritu. Entre los científicos hay bellacos, como en cualquier otro grupo.
Es fácil reconocer si el hombre tiene gusto: la alfombra debe combinar con las cejas.
Debo decir que, según la costumbre de muchos hombres de ley con oficinas en edificios densamente habitados, la puerta tenía varias llaves.
Tengo tantas ganas de agarrarte y decirte que te amo, ¿cuánto tiempo más mi corazón va a estar partido?
Quien todo lo niega, todo lo confiesa