a Raul y habría puesto Andriy Shevchenko en los cinco primeros
Árboles de mi ciudad, corazones de madera algo de hombre y animal, en sus músculos espera y parece despertar con el viento en primavera, es la fuerza de la vida la que anima la energía en hombre planta y animal.
En el arca del avariento, el diablo yace dentro.
No puede haber gracia donde no hay discreción.
Abona bien tus ilusiones y mañana disfrutarás de un hermoso jardín de realidades.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Árboles de mi ciudad, corazones de madera algo de hombre y animal, en sus músculos espera y parece despertar con el viento en primavera, es la fuerza de la vida la que anima la energía en hombre planta y animal.
En el arca del avariento, el diablo yace dentro.
No puede haber gracia donde no hay discreción.
Abona bien tus ilusiones y mañana disfrutarás de un hermoso jardín de realidades.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.