mar; para que al caer la noche yo encienda dos velas para invadirte por sorpresa en la intimidad
Los hombres son religiosos no tanto en cuanto se creen muy imperfectos sino en cuanto se creen enfermos. Cualquier persona medianamente decente se considerará sumamente imperfecta; pero el hombre religioso se considera miserable.
Mano fría y pie caliente, salud competente
La alegría no es más que una máscara de la tristeza.
Si cuento alguno de los chistes que me contó Perón en Caracas, los argentinos nunca más votan a un peronista. Perón no contaba chistes y los argentinos siempre serán Peronistas.
La felicidad comienza con la desposesión de sí y con la comunión con el todo
Los hombres son religiosos no tanto en cuanto se creen muy imperfectos sino en cuanto se creen enfermos. Cualquier persona medianamente decente se considerará sumamente imperfecta; pero el hombre religioso se considera miserable.
Mano fría y pie caliente, salud competente
La alegría no es más que una máscara de la tristeza.
Si cuento alguno de los chistes que me contó Perón en Caracas, los argentinos nunca más votan a un peronista. Perón no contaba chistes y los argentinos siempre serán Peronistas.
La felicidad comienza con la desposesión de sí y con la comunión con el todo