asimilar ideas de séptima mano, dormir buenas siestas y aburrir a sus alumnos, que no dejaban de bostezar, con la palabrería anémica y libresca que ellos llamaban sabiduría.
La multitud se quedó contenta como siempre se queda cuando su opinión, que al mismo tiempo es también su estupidez, se muestra más fuerte que la idea de un hombre aislado.
En el tiempo dichoso vive dormido el valor.
Oh mierda... Chocolate hecho en casa por mi hija cuando mi cuerpo está exhausto por el trabajo... ¡Podría llorar...!
No olvides el esfuerzo que se necesita para que la suerte gire en sentido correcto.
Yo sólo confío en mí mismo.
La multitud se quedó contenta como siempre se queda cuando su opinión, que al mismo tiempo es también su estupidez, se muestra más fuerte que la idea de un hombre aislado.
En el tiempo dichoso vive dormido el valor.
Oh mierda... Chocolate hecho en casa por mi hija cuando mi cuerpo está exhausto por el trabajo... ¡Podría llorar...!
No olvides el esfuerzo que se necesita para que la suerte gire en sentido correcto.
Yo sólo confío en mí mismo.