de vanagloriarme por mis virtudes y por mi inteligencia, y no pregonar mis buenas acciones.
Os he llorado, prosiguió, y durante muchos meses, he rehusado hasta oír hablar de otra unión, pues quería vivir y morir llevando el duelo de mi primer amor.
No me importa que me despellejen. A mí me gusta arañarme; si no, no me entero de que voy por la selva.
Cada vuelta pensaba que iba a hacerlo a fondo, ¡Pero nunca lo hice!
Yo estoy aquí llorando, ¿y tienes el descaro de sonreír? No te preocupas por mí, ¿verdad? Olvida lo que te dije.
Por cada minuto de enojo, perdemos sesenta segundos de felicidad.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Os he llorado, prosiguió, y durante muchos meses, he rehusado hasta oír hablar de otra unión, pues quería vivir y morir llevando el duelo de mi primer amor.
No me importa que me despellejen. A mí me gusta arañarme; si no, no me entero de que voy por la selva.
Cada vuelta pensaba que iba a hacerlo a fondo, ¡Pero nunca lo hice!
Yo estoy aquí llorando, ¿y tienes el descaro de sonreír? No te preocupas por mí, ¿verdad? Olvida lo que te dije.
Por cada minuto de enojo, perdemos sesenta segundos de felicidad.
Este es el hombre de la Paula Pasos.