pretensiones, de nuestras esperanzas, de nuestra fuerza, de nuestra libertad
A laurel ni a renombre aspiraremos, recompensa sin precio ni mudanza serán para nosotros ignorar el temor, deparar al hombre, y a nuestro corazón, la libertad.
La moda es la última piel de la civilización
Sólo soy yo, y tengo miedo de no ser más.
Lo ideal es que, en los temas culturales y de identidad, cada uno hable de sí mismo, respete al vecino y se organice como quiera.Yo no lo veo así, pero comprendo que desde fuera pueda hacerse este análisis.
Todo capricho surge de la imposición de la voluntad sobre el conocimiento.
A laurel ni a renombre aspiraremos, recompensa sin precio ni mudanza serán para nosotros ignorar el temor, deparar al hombre, y a nuestro corazón, la libertad.
La moda es la última piel de la civilización
Sólo soy yo, y tengo miedo de no ser más.
Lo ideal es que, en los temas culturales y de identidad, cada uno hable de sí mismo, respete al vecino y se organice como quiera.Yo no lo veo así, pero comprendo que desde fuera pueda hacerse este análisis.
Todo capricho surge de la imposición de la voluntad sobre el conocimiento.