hay tan fuera de razón como pretender sustituir esas maneras por las propias nuestras.
Las palabras no tienen absolutamente ninguna posibilidad de expresar nada. En cuanto empezamos a verter nuestros pensamientos en palabras y frases todo se va al traste.
El deseo de ser diferente de lo que eres es la mayor tragedia con que el destino puede castigar a una persona.
Más vale tener enemigos que sabes quienes son, que amigos que te joden por detrás.
Cuando todos gritan, Névolo, sólo entonces hablas y te crees un defensor y un abogado. De esta forma cualquiera es elocuente. Mira, ahora están todos callados. Névolo, di tu algo.
No se por qué me escogen para estos papeles, tengo cara de santa pero soy un bicho
Las palabras no tienen absolutamente ninguna posibilidad de expresar nada. En cuanto empezamos a verter nuestros pensamientos en palabras y frases todo se va al traste.
El deseo de ser diferente de lo que eres es la mayor tragedia con que el destino puede castigar a una persona.
Más vale tener enemigos que sabes quienes son, que amigos que te joden por detrás.
Cuando todos gritan, Névolo, sólo entonces hablas y te crees un defensor y un abogado. De esta forma cualquiera es elocuente. Mira, ahora están todos callados. Névolo, di tu algo.
No se por qué me escogen para estos papeles, tengo cara de santa pero soy un bicho