su camino: yo, a morir, vosotros a vivir. Cuál es el mejor, sólo Dios lo sabe.
Cualquier proyecto arquitectónico que hacemos toma por lo menos cuatro o cinco años, por lo que cada vez más existe una discrepancia entre la aceleración de la cultura y la lentitud de la arquitectura
No es tanto la noche para que duerman los ignorantes, cuanto para que velen los sabios
Las antigüedades son el único campo en el que el pasado tiene aún futuro.
Morir es olvidar, ser olvidado, refugiarse desnudo en el discreto calor de Dios, y en su cerrado puño crecer igual que un feto.
Hoy sufres una pena, pero mañana recibirás la recompensa de haberla superado
Cualquier proyecto arquitectónico que hacemos toma por lo menos cuatro o cinco años, por lo que cada vez más existe una discrepancia entre la aceleración de la cultura y la lentitud de la arquitectura
No es tanto la noche para que duerman los ignorantes, cuanto para que velen los sabios
Las antigüedades son el único campo en el que el pasado tiene aún futuro.
Morir es olvidar, ser olvidado, refugiarse desnudo en el discreto calor de Dios, y en su cerrado puño crecer igual que un feto.
Hoy sufres una pena, pero mañana recibirás la recompensa de haberla superado