cruelmente a salvo. Su mirada profunda nunca cambió... y supo darme fuerzas para continuar...
Cuando eres joven, derrochas. Quieres mostrar de lo que eres capaz. Pero cuando te vas haciendo mayor, aprendes a dosificar, a darle a cada cosa lo que se necesita en ese momento.
Para amasar una fortuna hay que hacer harina a los demás.
La conversación es una ilusión. Sólo hay monólogos que se entrecruzan.
El joven debe aprender. El viejo, aprovechar lo aprendido.
Dos personas pueden ver una cosa y verla de diferente manera
Cuando eres joven, derrochas. Quieres mostrar de lo que eres capaz. Pero cuando te vas haciendo mayor, aprendes a dosificar, a darle a cada cosa lo que se necesita en ese momento.
Para amasar una fortuna hay que hacer harina a los demás.
La conversación es una ilusión. Sólo hay monólogos que se entrecruzan.
El joven debe aprender. El viejo, aprovechar lo aprendido.
Dos personas pueden ver una cosa y verla de diferente manera