obedece al hecho de que me recuerda a la vida. Tiene ella el mismo mirar, la misma risa
¿Qué culpa tengo yo de que las dos se parezcan tanto?
El hombre que cortésmente indica el camino al que se ha perdido, hace como si encendiera la lámpara de aquél con su propia lámpara; y aquélla brilla para él no menos que para aquél.
Todo acto de autoridad de hombre á hombre, que no se derive de la absoluta necesidad, es tiránico.
El amor propio ofendido es el más seguro antídoto del amor.
Se suicidó. Era el mayor intelectual que he conocido, y dejó una nota que decía salgo por la ventana.
Habla con oportunidad, o guarda un silencio discreto.
El hombre que cortésmente indica el camino al que se ha perdido, hace como si encendiera la lámpara de aquél con su propia lámpara; y aquélla brilla para él no menos que para aquél.
Todo acto de autoridad de hombre á hombre, que no se derive de la absoluta necesidad, es tiránico.
El amor propio ofendido es el más seguro antídoto del amor.
Se suicidó. Era el mayor intelectual que he conocido, y dejó una nota que decía salgo por la ventana.
Habla con oportunidad, o guarda un silencio discreto.