unión espiritual próxima y permanente con estas deidades cósmicas que son las realidades subyacentes y las fuerzas de todo sustento y vitalidad.
Me dejaré morir en tu silencio, que de noche me diste de comer los frutos del cerezo en tu alcoba de sombras sangrantes de perfume y nada más deseo.
Una de las maneras más fáciles de sentirse bien con uno mismo es reconocer lo que hay de hermoso en los demás.
Sólo existe una verdad en este mundo: El amor de vivir.
Donde no hay crítica no tiene sentido el elogio.
¿Monstruo infernal? Te equivocas... ¡Soy el mismo demonio!
Me dejaré morir en tu silencio, que de noche me diste de comer los frutos del cerezo en tu alcoba de sombras sangrantes de perfume y nada más deseo.
Una de las maneras más fáciles de sentirse bien con uno mismo es reconocer lo que hay de hermoso en los demás.
Sólo existe una verdad en este mundo: El amor de vivir.
Donde no hay crítica no tiene sentido el elogio.
¿Monstruo infernal? Te equivocas... ¡Soy el mismo demonio!