lo que nos ha gustado. Existe también la de la imaginación: nos acordamos de lo que nos ha encantado.
Preferid, entre los amigos, no sólo aquellos que se entristecen con la noticia de cualquier desventura vuestra, sino más aún a los que en vuestra prosperidad no os envidian.
Eres esclavo de aquello que bautizas con tu nombre
Acá hay tres clases de gente: la que se mata trabajando, las que deberían trabajar y las que tendrían que matarse.
Una gruesa piel es un regalo de Dios.
El llanto alivia el quebranto
Preferid, entre los amigos, no sólo aquellos que se entristecen con la noticia de cualquier desventura vuestra, sino más aún a los que en vuestra prosperidad no os envidian.
Eres esclavo de aquello que bautizas con tu nombre
Acá hay tres clases de gente: la que se mata trabajando, las que deberían trabajar y las que tendrían que matarse.
Una gruesa piel es un regalo de Dios.
El llanto alivia el quebranto