No sabía la dura verdad, pero... entendí todo el dolor que ella estaba cargando. Ganta no es Ace Man, él es sólo la fuente de todo mi sufrimiento.
Desde entonces los caminos que conducen a tu alma no quieres que estén desiertos. ¡Cuántas flechas, peces, pájaros, cuántas caricias y besos!
La vida es una visita muy corta a una tienda de juguetes entre el nacimiento y la muerte
La belleza no es más que la promesa de la dicha
¿Me amarás? Murmuraste. Lenta y grave vibró en mis labios la promesa suave de la dulce, la amable moabita. Y fue como un ¡amén! En ese instante el toque de oración que alzó vibrante la rítmica campana de la ermita.
Más allá del dolor y la alegría, la dignidad de ser
Desde entonces los caminos que conducen a tu alma no quieres que estén desiertos. ¡Cuántas flechas, peces, pájaros, cuántas caricias y besos!
La vida es una visita muy corta a una tienda de juguetes entre el nacimiento y la muerte
La belleza no es más que la promesa de la dicha
¿Me amarás? Murmuraste. Lenta y grave vibró en mis labios la promesa suave de la dulce, la amable moabita. Y fue como un ¡amén! En ese instante el toque de oración que alzó vibrante la rítmica campana de la ermita.
Más allá del dolor y la alegría, la dignidad de ser