de la fuerza) se convierte en el principal (y perverso) sustituto de la masculinidad. Si la sexualidad femenina está debilitada o pervertida, se transforma en masoquismo o posesividad.
El reloj del comunismo ha dejado de funcionar. Sin embargo, su construcción concreta aún no ha llegado a caer. Por esa razón, en lugar de liberarnos a nosotros mismos, debemos tratar de salvarnos de ser aplastados por sus escombros
Las mujeres bondadosas no suelen tener gancho; las que lo tienen son las que te pueden destruir, como la Dietrich
Puedo arruinar toda mi vida por un momento, justamente porque es mía. En la vida, tienes que saber qué momentos no debes perderte.
Hacer felices a otros hombres: no hay nada mejor ni más bello.
Lo que eres grita tan fuerte, que no oigo lo que me dices.
El reloj del comunismo ha dejado de funcionar. Sin embargo, su construcción concreta aún no ha llegado a caer. Por esa razón, en lugar de liberarnos a nosotros mismos, debemos tratar de salvarnos de ser aplastados por sus escombros
Las mujeres bondadosas no suelen tener gancho; las que lo tienen son las que te pueden destruir, como la Dietrich
Puedo arruinar toda mi vida por un momento, justamente porque es mía. En la vida, tienes que saber qué momentos no debes perderte.
Hacer felices a otros hombres: no hay nada mejor ni más bello.
Lo que eres grita tan fuerte, que no oigo lo que me dices.