y la sangre, nos encontramos con hambre y nos mordimos como el fuego muerde, dejándonos heridas. Pero espérame, guárdame tu dulzura. Yo te daré también una rosa.
A mis alumnos les digo que tenemos la obligación de exponer nuestras intenciones. Ellas deben tener claro que no están delante de corderos u otras inofensivas criaturas.
El ratón que se siente traicionado, ataca al gato, aunque sabe que este es mayor y más fuerte.
La mentira mayor es el ego
Sin el animal que habita dentro de nosostros somos ángeles castrados.
Mejor es que otros, por ser tú bueno, te hayan envidia, que no que la hayas tú a otros por ser tú malo
A mis alumnos les digo que tenemos la obligación de exponer nuestras intenciones. Ellas deben tener claro que no están delante de corderos u otras inofensivas criaturas.
El ratón que se siente traicionado, ataca al gato, aunque sabe que este es mayor y más fuerte.
La mentira mayor es el ego
Sin el animal que habita dentro de nosostros somos ángeles castrados.
Mejor es que otros, por ser tú bueno, te hayan envidia, que no que la hayas tú a otros por ser tú malo