las armas contra el rey de la luz y de la sombra ... Así lo eligieron. Así sentirás mi ira.
Y la Humanidad no quiere pastores o guías, sino faros, antorchas o postes señaladores del camino; y esos postes, esas antorchas y esos faros deben salir de las multitudes mismas, rejuvenecidas y curadas de sus errores seculares.
El mundo que pinto no sé si lo invento, yo creo que más bien es ese mundo el que me inventó a mi.
Declaro llanamente mi guerra al Estado, a mi modo, aunque seguiré haciendo uso y obteniendo cuantas ventajas pueda de él, como es habitual en estos casos
Todo el mundo tiene un plan hasta que les golpean en la boca.
Una religión no es más que una secta con problemas de obesidad.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar
Y la Humanidad no quiere pastores o guías, sino faros, antorchas o postes señaladores del camino; y esos postes, esas antorchas y esos faros deben salir de las multitudes mismas, rejuvenecidas y curadas de sus errores seculares.
El mundo que pinto no sé si lo invento, yo creo que más bien es ese mundo el que me inventó a mi.
Declaro llanamente mi guerra al Estado, a mi modo, aunque seguiré haciendo uso y obteniendo cuantas ventajas pueda de él, como es habitual en estos casos
Todo el mundo tiene un plan hasta que les golpean en la boca.
Una religión no es más que una secta con problemas de obesidad.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar