la naturaleza lo estaba antes de que el primer hombre apareciera en ella.
Vivir siempre angustiada es producto de grave vanidad.
No hay más alegría que la de ser un hombre bien vestido.
La ilusión de amar, es la ilusión de seguir viviendo.
No puedes confiar en la gente que se hace tu amigo apenas os acabáis de conocer.
La pelea se gana o pierde muy lejos de los testigos. Detrás de las líneas de los gimnasios, allí afuera en la calle, mucho antes de que me vean bailar bajo estas luces.
Las madres, cualquiera que sea su condición, tienen un carácter sagrado ante el cual a nadie es dado permanecer indiferente.
Vivir siempre angustiada es producto de grave vanidad.
No hay más alegría que la de ser un hombre bien vestido.
La ilusión de amar, es la ilusión de seguir viviendo.
No puedes confiar en la gente que se hace tu amigo apenas os acabáis de conocer.
La pelea se gana o pierde muy lejos de los testigos. Detrás de las líneas de los gimnasios, allí afuera en la calle, mucho antes de que me vean bailar bajo estas luces.
Las madres, cualquiera que sea su condición, tienen un carácter sagrado ante el cual a nadie es dado permanecer indiferente.