una economía pujante. Pero este es el momento de actuar. No hay otros Everglades en el mundo.
Hay dos clases de gente para quienes la vida es una fiesta continua: los muy ricos y los muy pobres. Unos, porque no carecen de nada; los otros, porque no tienen nada que hacer.
Hay que aprender a resistir. Ni a irse ni a quedarse, a resistir, aunque es seguro que habrá más penas y olvido.
Morir sin morir y vivir sin la vida, es el más arduo milagro propuesto por la fe.
Las pequeñas acciones de cada día son las que hacen o deshacen el carácter.
El abandono y la humillación es lo que más estrés nos provoca.
Dí la verdad aunque sólo sea para que no te crean, pero cuéntalo como si fuera una mentira.
Hay dos clases de gente para quienes la vida es una fiesta continua: los muy ricos y los muy pobres. Unos, porque no carecen de nada; los otros, porque no tienen nada que hacer.
Hay que aprender a resistir. Ni a irse ni a quedarse, a resistir, aunque es seguro que habrá más penas y olvido.
Morir sin morir y vivir sin la vida, es el más arduo milagro propuesto por la fe.
Las pequeñas acciones de cada día son las que hacen o deshacen el carácter.
El abandono y la humillación es lo que más estrés nos provoca.
Dí la verdad aunque sólo sea para que no te crean, pero cuéntalo como si fuera una mentira.