las influencias culturales negativas y eligen convertirse en la fuerza creativa de su vida.
Yo lloro, sabes, lloro a veces por tu amor. Y beso pedacito a pedazo cada parte de tu cara y nunca acabo de quererte.
Lo que hay fuera de mí es una imitación mal hecha de lo que hay dentro de mí.
En la música es acaso donde el alma se acerca más al gran fin por el que lucha cuando se siente inspirada por el sentimiento poético: la creación de la belleza sobrenatural
¡Alegría! Todo se olvida. Es el amor.
¿Cuándo vino tan cerca de mí este caracol?
No era su parecido con un mono lo que le había llamado la atención. Le dirigió una segunda mirada larga y fija, pero no logró desconcertarle... ¡Eran los ojos del muchacho! Alguien había dicho que los ojos son el espejo del alma.
Yo lloro, sabes, lloro a veces por tu amor. Y beso pedacito a pedazo cada parte de tu cara y nunca acabo de quererte.
Lo que hay fuera de mí es una imitación mal hecha de lo que hay dentro de mí.
En la música es acaso donde el alma se acerca más al gran fin por el que lucha cuando se siente inspirada por el sentimiento poético: la creación de la belleza sobrenatural
¡Alegría! Todo se olvida. Es el amor.
¿Cuándo vino tan cerca de mí este caracol?
No era su parecido con un mono lo que le había llamado la atención. Le dirigió una segunda mirada larga y fija, pero no logró desconcertarle... ¡Eran los ojos del muchacho! Alguien había dicho que los ojos son el espejo del alma.