y sostenerlo, porque consideramos esos momentos dorados. Y quizás lo comprendas cuando nos hayamos ido.
La felicidad no es un sentimiento, es una decisión.
Ahora, si tu jefe es un sádico, tienes un gran problema. En ese caso, despide a tu jefe y consigue un trabajo nuevo
El que se ahoga no repara en lo que se agarra.
Amores rotos no deben volver, porque todo son mentiras y cosas si resover.
Nunca acabes un buen alimento de un solo bocado, ni cuentes una buena historia de un tirón.
A nadie le huelen sus propios peos ni le parecen sus chiquillos feos
La felicidad no es un sentimiento, es una decisión.
Ahora, si tu jefe es un sádico, tienes un gran problema. En ese caso, despide a tu jefe y consigue un trabajo nuevo
El que se ahoga no repara en lo que se agarra.
Amores rotos no deben volver, porque todo son mentiras y cosas si resover.
Nunca acabes un buen alimento de un solo bocado, ni cuentes una buena historia de un tirón.
A nadie le huelen sus propios peos ni le parecen sus chiquillos feos