escritores y poetas. Yo, a veces, le arrimo el bochín a la poesía. Es sólo una arrimada. No me comparen. Pegar un grito en el cerro no es acercarse al sermón de la montaña.
Un hombre no puede cambiar el mundo pero un hombre puede comunicar el mensaje que cambiará el mundo.
Para el sabio no existe la riqueza. Para el virtuoso no existe el poder. Y para el poderoso no existen ni el sabio ni el virtuoso.
No sé cuál es la costumbre inglesa, pero los irlandeses acostumbramos a odiar a los criminales.
Quien gane tu corazón, tendrá más que el tiempo y el destino a su favor.
Sin duda, en los comienzos del mundo estaba escrito este final, para él, tan fino y sensible, con los nervios a flor de piel, que era un soñador, un poeta, un artista.
La democracia natural, en la España profunda, consiste en linchar al alcalde.
Un hombre no puede cambiar el mundo pero un hombre puede comunicar el mensaje que cambiará el mundo.
Para el sabio no existe la riqueza. Para el virtuoso no existe el poder. Y para el poderoso no existen ni el sabio ni el virtuoso.
No sé cuál es la costumbre inglesa, pero los irlandeses acostumbramos a odiar a los criminales.
Quien gane tu corazón, tendrá más que el tiempo y el destino a su favor.
Sin duda, en los comienzos del mundo estaba escrito este final, para él, tan fino y sensible, con los nervios a flor de piel, que era un soñador, un poeta, un artista.
La democracia natural, en la España profunda, consiste en linchar al alcalde.