trata de ti. Porque una vez que dices que harás algo definitivamente lo harás, contra viento y marea. Así que no tenía motivos para preocuparme. Eso es lo que siempre me ha gustado de ti.
El buey al yugo, y la vaca al cubo.
¡Nada mejor que aprender de una zorra para ser una zorra!
Hay hombres capaces de sentir y hasta de sentir delicadamente e incapaces de exteriorizar sus sentimientos.
Escucha aún a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos.
La rectitud es el buen carácter, mientras que el pecado es cualquier cosa que incomoda a la conciencia y que no deseamos que la gente conozca.
Si no existieran hijos, yernos, hermanos y cuñados, cuantos disgustos se ahorrarían los jefes de Gobierno.
El buey al yugo, y la vaca al cubo.
¡Nada mejor que aprender de una zorra para ser una zorra!
Hay hombres capaces de sentir y hasta de sentir delicadamente e incapaces de exteriorizar sus sentimientos.
Escucha aún a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos.
La rectitud es el buen carácter, mientras que el pecado es cualquier cosa que incomoda a la conciencia y que no deseamos que la gente conozca.
Si no existieran hijos, yernos, hermanos y cuñados, cuantos disgustos se ahorrarían los jefes de Gobierno.