que son imposibles. Pero mientras más leo y me instruyo, me doy cuenta que lo tenido por imposible en la mente, se hace posible en la realidad.
Es mejor guardar la diversión para el final, ¿no?
No hay gallina ponedora, que ponga un huevo cada hora.
Yo hacía bien mi trabajo, pero jamás había sentido el menor apego o entusiasmo por lo que hacía.
La guitarra con toda su luz, con todas las penas y los caminos, y las dudas. ¡La guitarra con su llanto y su aurora, hermana de mi sangre y mi desvelo, para siempre!
El tiempo no nos hace más sabios, sólo más cobardes
¡Oh, cielos! Si el hombre fuera constante, sería perfecto.
Es mejor guardar la diversión para el final, ¿no?
No hay gallina ponedora, que ponga un huevo cada hora.
Yo hacía bien mi trabajo, pero jamás había sentido el menor apego o entusiasmo por lo que hacía.
La guitarra con toda su luz, con todas las penas y los caminos, y las dudas. ¡La guitarra con su llanto y su aurora, hermana de mi sangre y mi desvelo, para siempre!
El tiempo no nos hace más sabios, sólo más cobardes
¡Oh, cielos! Si el hombre fuera constante, sería perfecto.