buena fortuna causante de tener el poder de darles pruebas substanciales de mi gratitud.
Todos nacemos llorando, vivimos sufriendo, pero ten por seguro que yo moriré sonriendo.
Lo que se llama libre albedrío no es más que el sentimiento de superioridad respecto de quien debe obedecer.
Se está ahorcando con su propia soga.
No siempre se puede vivir del cuento.
Freud, el Montaigne de nuestra era, nos recordó que la razón no hablaba en voz alta, pero que no descansaba hasta que se hacía oír.
Todos los días aumento la lista de las cosas que no hablo nunca. El mayor filósofo es aquel cuya lista es más larga
Todos nacemos llorando, vivimos sufriendo, pero ten por seguro que yo moriré sonriendo.
Lo que se llama libre albedrío no es más que el sentimiento de superioridad respecto de quien debe obedecer.
Se está ahorcando con su propia soga.
No siempre se puede vivir del cuento.
Freud, el Montaigne de nuestra era, nos recordó que la razón no hablaba en voz alta, pero que no descansaba hasta que se hacía oír.
Todos los días aumento la lista de las cosas que no hablo nunca. El mayor filósofo es aquel cuya lista es más larga