que la lanzada de la contradicción traspase nuestro corazón. Beber la hiel y tragar el vinagre... puesto que Dios así lo quiere
La ley va en contra del hombre. El hombre debe decidir
Qué bello, mar, morir en ti cuando no pueda con mi vida.
La vida es una copa de vino, la puedes tomar despacio o la puedes beber deprisa, pero termina por acabarse de cualquier manera.
Cuando uno no sabe aún lo que es la vida, ¿cómo podría conocer lo que es la muerte?
Un perro muerto ya no es un perro. Solo es un montón de carne.
Del hablador he aprendido a callar; del intolerante, a ser indulgente, y del malévolo a tratar a los demás con amabilidad. Y por curioso que parezca, no siento ninguna gratitud hacia esos maestros.
La ley va en contra del hombre. El hombre debe decidir
Qué bello, mar, morir en ti cuando no pueda con mi vida.
La vida es una copa de vino, la puedes tomar despacio o la puedes beber deprisa, pero termina por acabarse de cualquier manera.
Cuando uno no sabe aún lo que es la vida, ¿cómo podría conocer lo que es la muerte?
Un perro muerto ya no es un perro. Solo es un montón de carne.
Del hablador he aprendido a callar; del intolerante, a ser indulgente, y del malévolo a tratar a los demás con amabilidad. Y por curioso que parezca, no siento ninguna gratitud hacia esos maestros.