existe la verdad, conoce que la verdad existe. Si, pues, no existe la verdad, es verdad que la verdad no existe
La virtud es su propia recompensa.
A los ojos de los marxistas, Ricardo, Freud, Bergson y Einstein se equivocan porque son burgueses; en los ojos de los nazis se equivocan porque son judíos.
Una mujer de cuarenta años sólo tiene atractivos para aquellos que la amaron en su juventud.
En realidad es muy simple, pero como hace poco que aprendiste a caminar erguido, puede que tarde un poco en explicártelo.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Caballo de andadura poco dura.
La virtud es su propia recompensa.
A los ojos de los marxistas, Ricardo, Freud, Bergson y Einstein se equivocan porque son burgueses; en los ojos de los nazis se equivocan porque son judíos.
Una mujer de cuarenta años sólo tiene atractivos para aquellos que la amaron en su juventud.
En realidad es muy simple, pero como hace poco que aprendiste a caminar erguido, puede que tarde un poco en explicártelo.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Caballo de andadura poco dura.