nosotros que quiere sentirse superior a nosotros mismos. Nos despreciamos demasiado si no creyésemos valer más que nuestra vida.
Y miren lo que son las cosas porque, para que nos vieran, nos tapamos el rostro; para que nos nombraran, nos negamos el nombre; apostamos el presente para tener futuro; y para vivir... morimos.
Mi hijo no va a ser el número dos de nadie.
Sólo un idiota puede ser totalmente feliz.
Scouts: niños vestidos de tontos, mandados por tontos vestidos de niños.
¡Siempre estoy preparado para morir, pero nunca para perder!
Los silencios constituyen las auténticas conversaciones entre amigos. Lo que cuenta no es lo que se dice, si no el no tener nunca la necesidad de hablar.
Y miren lo que son las cosas porque, para que nos vieran, nos tapamos el rostro; para que nos nombraran, nos negamos el nombre; apostamos el presente para tener futuro; y para vivir... morimos.
Mi hijo no va a ser el número dos de nadie.
Sólo un idiota puede ser totalmente feliz.
Scouts: niños vestidos de tontos, mandados por tontos vestidos de niños.
¡Siempre estoy preparado para morir, pero nunca para perder!
Los silencios constituyen las auténticas conversaciones entre amigos. Lo que cuenta no es lo que se dice, si no el no tener nunca la necesidad de hablar.