la necesidad natural y la libertad, en la causalidad de los sucesos en el mundo
He pasado tanto tiempo bajo tierra que he olvidado como eran las estrellas.
Lo peor es un enemigo tonto. Un enemigo inteligente, si también lo somos, no deja de apreciarnos por ello y combatirá siempre con nobleza contra nosotros.
¡No traicionaré a mis amigos! ¡nunca!
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Dios no es más que una palabra soñada para explicar el mundo
Si Dios cruzó nuestros caminos ¿por qué nosotros no los podemos unir?
He pasado tanto tiempo bajo tierra que he olvidado como eran las estrellas.
Lo peor es un enemigo tonto. Un enemigo inteligente, si también lo somos, no deja de apreciarnos por ello y combatirá siempre con nobleza contra nosotros.
¡No traicionaré a mis amigos! ¡nunca!
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Dios no es más que una palabra soñada para explicar el mundo
Si Dios cruzó nuestros caminos ¿por qué nosotros no los podemos unir?