el codo en la maroma de Las Ventas contemplando la carne para albóndigas que los picadores y espadas preparan en el ruedo.
Come, que de lo tuyo comes
Tengo que decir... que te has vuelto mucho más hermosa.
Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula, y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga.
Mi amigo el doctor Heath decía -y la experiencia lo probaba- que la enfermedad seguía siendo tan contagiosa como antes y que el número de casos era el mismo; lo único que afirmaba es que causaba menos muertos.
A más tiempo, menos sangre
Verdad, bien y belleza son lo mismo
Come, que de lo tuyo comes
Tengo que decir... que te has vuelto mucho más hermosa.
Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula, y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga.
Mi amigo el doctor Heath decía -y la experiencia lo probaba- que la enfermedad seguía siendo tan contagiosa como antes y que el número de casos era el mismo; lo único que afirmaba es que causaba menos muertos.
A más tiempo, menos sangre
Verdad, bien y belleza son lo mismo