(...) La naturaleza entera es para el hombre un objeto secundario de la pasión sexual; la belleza de la naturaleza se debe en buena medida a este hecho.
Yo pienso, por lo tanto yo soy
Donde hay patrón, no manda marinero.
El que más aparenta saber, es el que menos sabe.
¡Vamos no seas tímida! No voy a comerte... al menos por el momento.
Pero el camino verdadero para conseguir la felicidad pasa por hacer felices a los demás.
La hiena ríe pues no piensa en el mañana.
Yo pienso, por lo tanto yo soy
Donde hay patrón, no manda marinero.
El que más aparenta saber, es el que menos sabe.
¡Vamos no seas tímida! No voy a comerte... al menos por el momento.
Pero el camino verdadero para conseguir la felicidad pasa por hacer felices a los demás.
La hiena ríe pues no piensa en el mañana.