excelsas calidades de la inteligencia, afianzadas sobre dotes singulares de dignidad y desprendimiento.
A menudo nos avergonzaríamos de nuestras más bellas acciones si el mundo viera los motivos que las producen.
Lo enormemente doloroso del trabajo manual es que se está obligado a esforzarse durante largas horas simplemente para existir. El esclavo es aquél al que no se le propone bien alguno cómo objeto de sus fatigas, sino la mera existencia.
La cortesía es, ante todo, un buen negocio. Y que se ha de tener, sino en atención a los demás, por puro egoísmo.
Cuando tengo una estaca en la mano y un revólver en el bolsillo, no lo tengo miedo a nadie. Soy fuerte como si estuviera sólo y precisamente porque lo estoy.
La estupidez real siempre vence a la inteligencia artificial.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra
A menudo nos avergonzaríamos de nuestras más bellas acciones si el mundo viera los motivos que las producen.
Lo enormemente doloroso del trabajo manual es que se está obligado a esforzarse durante largas horas simplemente para existir. El esclavo es aquél al que no se le propone bien alguno cómo objeto de sus fatigas, sino la mera existencia.
La cortesía es, ante todo, un buen negocio. Y que se ha de tener, sino en atención a los demás, por puro egoísmo.
Cuando tengo una estaca en la mano y un revólver en el bolsillo, no lo tengo miedo a nadie. Soy fuerte como si estuviera sólo y precisamente porque lo estoy.
La estupidez real siempre vence a la inteligencia artificial.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra