pisoteada por él, ni de su cabeza porque sería superior a él. Sino de su costado para ser igual a él, debajo de su brazo para ser protegida por él, y cerca de su corazón para ser amada.
La muerte, para llamarla por su nombre, es la real finalidad de nuestra vida. Por ello es que de unos años a esta parte he hecho relación con esta verdadera amiga del hombre.
Es posible que no haya ninguna ahora, pero hay una razón por la que todos tuvimos que escribir testamentos.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar
Para animarte por tus recuerdos perdidos, pasemos el resto de nuestras vidas creando recuerdos mucho mejores...
He intentado odiarte, pero no puedo.
La muerte, para llamarla por su nombre, es la real finalidad de nuestra vida. Por ello es que de unos años a esta parte he hecho relación con esta verdadera amiga del hombre.
Es posible que no haya ninguna ahora, pero hay una razón por la que todos tuvimos que escribir testamentos.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar
Para animarte por tus recuerdos perdidos, pasemos el resto de nuestras vidas creando recuerdos mucho mejores...
He intentado odiarte, pero no puedo.