altura que he prestao, en cambio, me han reprochado el no quedarme de a pie.
Sigmund Freud fue, sin duda, un genio; no de la ciencia, sino de la propaganda; no de la prueba rigurosa, sino de la persuasión.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Iré a cualquier parte contigo.
La cabaña donde te despojabas de tu traje antes del baño se cambió para siempre en un cristal abstracto. Y en él está la oscura miel de la tarde, junto al balcón, y las pequeñas lechuzas, graciosas, y el olor de los arneses.
Ser diferente depende tan sólo de cuántos estén en tu bando
Casi todos saben comenzar, lo difícil es ponerle fin
Sigmund Freud fue, sin duda, un genio; no de la ciencia, sino de la propaganda; no de la prueba rigurosa, sino de la persuasión.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Iré a cualquier parte contigo.
La cabaña donde te despojabas de tu traje antes del baño se cambió para siempre en un cristal abstracto. Y en él está la oscura miel de la tarde, junto al balcón, y las pequeñas lechuzas, graciosas, y el olor de los arneses.
Ser diferente depende tan sólo de cuántos estén en tu bando
Casi todos saben comenzar, lo difícil es ponerle fin