con dulzura divina me convidas a beber. Sí, Bien mío, sin quejarme por tu amor la beberé, aunque con llanto en los ojos, y aunque la beba sin sed.
Amamos solamente aquello por lo que podemos también morir.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Un hombre viaja por el mundo en busca de lo que necesita y vuelve a casa para encontrarlo.
La imaginación es el ojo del alma.
Tú te buscas en mí. Yo escribo para ti. Es mi trabajo.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Amamos solamente aquello por lo que podemos también morir.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Un hombre viaja por el mundo en busca de lo que necesita y vuelve a casa para encontrarlo.
La imaginación es el ojo del alma.
Tú te buscas en mí. Yo escribo para ti. Es mi trabajo.
Quien tiene candela, jamás se congela.